Temario oposiciones de Educación Física: guía y cómo estudiarlo
Publicado 2 de julio de 2026
El temario de oposiciones de Educación Física es la lista oficial de temas teóricos que fija cada convocatoria y que fundamenta la prueba escrita de la fase de oposición. No existe un número de temas universal: depende de la comunidad autónoma y del cuerpo (maestros de Primaria con especialidad de EF o profesores de Secundaria de EF), así que siempre debes partir del temario publicado en tu convocatoria. Los contenidos se agrupan en bloques: bases anatómicas y fisiológicas, teoría y práctica del entrenamiento, didáctica de la EF y currículo, expresión corporal, juegos y deportes, y salud. Se estudia mejor con planificación, resúmenes propios, esquemas, repaso espaciado y práctica constante de programación didáctica y unidades didácticas.
El temario de oposiciones de Educación Física es el conjunto oficial de temas teóricos, definido en cada convocatoria, sobre los que versa la prueba escrita de la fase de oposición para acceder a la función pública docente en esta especialidad.
¿Qué es el temario y para qué sirve en la oposición?
El temario es la columna vertebral de la fase de oposición. Es una lista numerada de temas que la Administración publica y que delimita qué conocimientos teóricos se te pueden exigir en la prueba escrita, donde normalmente desarrollas por extenso uno o varios temas que salen a sorteo. Dominar el temario no consiste en memorizar párrafos: se trata de entender cada tema, saber estructurarlo y ser capaz de redactarlo con criterio pedagógico y rigor científico bajo presión de tiempo.
Conviene situar el temario dentro del sistema de acceso. La oposición docente en España es un concurso-oposición: una fase de oposición (donde entra el temario y la parte práctica) y una fase de concurso que valora méritos como experiencia, formación y titulaciones. El temario pesa sobre todo en la parte escrita, mientras que la defensa de la programación didáctica y de una unidad didáctica constituye otra prueba distinta pero muy conectada con esos mismos contenidos.
Por eso el temario no se estudia de forma aislada. Cada tema que preparas alimenta después tu programación y tus unidades didácticas, y a la inversa: lo que trabajas al diseñar sesiones te ayuda a comprender los temas de didáctica y entrenamiento. Verlo como un sistema, y no como una lista suelta, es lo que distingue a quien aprueba.
¿Cómo se estructura el temario? Bloques temáticos habituales
Aunque la numeración cambia según la convocatoria, los contenidos de Educación Física suelen agruparse en bloques reconocibles. Un primer bloque cubre las bases anatómicas y fisiológicas del movimiento: sistemas óseo, muscular, cardiovascular y respiratorio, adaptaciones al ejercicio y desarrollo evolutivo del alumnado. Un segundo bloque aborda la teoría y práctica del entrenamiento: capacidades físicas básicas (resistencia, fuerza, velocidad, flexibilidad), principios del entrenamiento y su aplicación a distintas edades.
Otro gran bloque es el didáctico y curricular: didáctica de la Educación Física, metodología, evaluación, atención a la diversidad y el marco del currículo y la legislación educativa vigente. A su lado aparecen la expresión corporal y las actividades rítmicas; los juegos y los deportes (individuales, de adversario y colectivos, además del deporte adaptado); y la salud, con higiene postural, hábitos, prevención de lesiones, primeros auxilios y actividad física saludable. También suele haber contenidos sobre el medio natural y las actividades en la naturaleza.
Importante: no des por hecho que hay un número fijo de temas igual para todos. La cantidad de temas y su redacción exacta dependen de la convocatoria y de la comunidad autónoma. Toma el temario oficial de tu proceso como referencia única y ordena tú mismo los temas por bloques para estudiarlos con lógica.
¿Varía el temario según la comunidad y el cuerpo?
Sí, y es una de las confusiones más frecuentes. La primera distinción es de cuerpo: no es lo mismo opositar al cuerpo de maestros con la especialidad de Educación Física (Primaria) que al cuerpo de profesores de Enseñanza Secundaria en la especialidad de Educación Física. El enfoque, el nivel de profundidad y el propio temario difieren, porque cambian la etapa educativa, el alumnado y las competencias a desarrollar.
La segunda distinción es territorial. Las convocatorias las gestionan las comunidades autónomas (y las ciudades autónomas), así que puede variar la redacción de los temas, ciertos aspectos del procedimiento, las pruebas prácticas y, en su caso, la parte de lengua cooficial en comunidades con idioma propio. El tronco de contenidos es muy parecido en toda España, pero los detalles formales cambian de un territorio a otro.
La consecuencia práctica es clara: verifica siempre la convocatoria concreta a la que te presentas antes de comprar o descargar cualquier temario. Un temario genérico sirve como base de estudio, pero el documento que manda es el que publica tu Administración para ese proceso selectivo.
¿Cómo estudiar el temario de forma eficaz?
Empieza por planificar. Reparte los temas a lo largo de los meses disponibles con un calendario realista que incluya primeras lecturas, elaboración de resúmenes, memorización y, sobre todo, repasos. Un error habitual es dedicar todo el tiempo a avanzar y dejar el repaso para el final; el temario es amplio y sin repaso planificado se olvida. Reserva desde el principio franjas fijas de repaso semanal.
Trabaja con material propio. Leer el tema una vez no es estudiarlo: conviene transformarlo en resúmenes y esquemas hechos por ti, con tus palabras, tus conexiones y tus ejemplos. Los esquemas y mapas te dan la estructura para redactar con orden en el examen, y elaborarlos ya es una forma activa de aprender. Apóyate en repaso espaciado y en autoevaluación (explicar el tema en voz alta o por escrito sin mirar) para consolidar de verdad.
No separes teoría y aplicación. Alterna el estudio de temas con la práctica de programación didáctica y de unidades didácticas, porque en el examen tendrás que aterrizar esos contenidos en propuestas concretas para un curso y un nivel. Practica también la escritura a mano y a contrarreloj: la prueba se desarrolla en tiempo limitado y la fluidez al redactar se entrena.
Errores comunes al preparar el temario
El primer error es memorizar sin comprender. Un tema recitado de memoria pero mal entendido se desmorona en cuanto el enunciado obliga a relacionar contenidos o a aplicarlos. El tribunal valora criterio, estructura y actualización didáctica, no solo la reproducción literal. El segundo error frecuente es estudiar con un temario desactualizado o genérico que no corresponde a tu convocatoria ni a la legislación educativa vigente.
Otro fallo habitual es descuidar el repaso y la práctica de escritura. Muchos opositores llegan al examen sabiendo mucho pero sin haber ensayado redactar un tema completo en el tiempo real de la prueba, y el resultado es que no terminan o pierden estructura. También pesa desatender la programación y las unidades didácticas hasta el final, cuando conviene ir construyéndolas en paralelo al temario.
Por último, subestimar la parte práctica y las pruebas físicas cuando la convocatoria las incluye. La preparación tiene que ser integral: temario, parte práctica, programación, defensa oral y, según el proceso, exigencia física. Enfocar solo el temario y olvidar el resto es un desequilibrio que suele pasar factura.
¿Cómo estructura un preparador el estudio del temario?
Un buen preparador de oposiciones no te entrega solo apuntes: te da un sistema. Empieza por diagnosticar tu punto de partida y tu fecha objetivo, ordena el temario por bloques y prioridades, y construye un cronograma con hitos de avance y ventanas fijas de repaso. Después revisa tus temas y tus esquemas, te corrige la redacción y te entrena la programación y la defensa oral con simulacros parecidos a la prueba real.
La clave de su trabajo es el seguimiento. Un preparador lleva la ficha de cada opositor: qué temas domina, cuáles flojean, qué correcciones se han hecho, qué falta por repasar y cómo evolucionan los simulacros. Cuando prepara a varios opositores a la vez, ese seguimiento individual se vuelve exigente: hay que mantener el material, el calendario, las correcciones y los pagos de cada persona sin que nada se pierda.
Aquí es donde una herramienta de gestión ayuda de verdad. Con una plataforma como FitConnect Pro —europea, con datos en la UE y cobros en euros— un preparador puede centralizar las fichas de sus opositores, el seguimiento del temario y los pagos en un mismo sitio, y el opositor tener a la vez a varios especialistas (por ejemplo, quien lleva el temario y quien lleva la preparación física), cada uno en su propio espacio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos temas tiene el temario de oposiciones de Educación Física?+
No hay un número único válido para toda España. La cantidad de temas depende de la convocatoria y de la comunidad autónoma, y también difiere entre el cuerpo de maestros (Primaria) y el de profesores de Secundaria. Consulta siempre el temario oficial publicado en tu proceso selectivo, que es el documento de referencia.
¿El temario es el mismo para maestros de Primaria y profesores de Secundaria?+
No. El cuerpo de maestros con especialidad de Educación Física y el cuerpo de profesores de Secundaria de Educación Física tienen temarios distintos, con diferente nivel de profundidad y enfoque, porque cambian la etapa, el alumnado y las competencias. Aunque el tronco de contenidos se solapa, debes estudiar el temario propio del cuerpo al que opositas.
¿Qué bloques de contenido incluye el temario de Educación Física?+
De forma orientativa, los bloques habituales son: bases anatómicas y fisiológicas, teoría y práctica del entrenamiento, didáctica de la EF y currículo con legislación educativa, expresión corporal, juegos y deportes, salud y prevención, y actividades en el medio natural. La numeración concreta varía según cada convocatoria.
¿Cuánto tiempo se tarda en preparar el temario?+
Depende de tu base, del tiempo diario disponible y del número de temas de tu convocatoria, pero muchos opositores dedican varios meses e incluso más de un año a preparar el temario junto con la programación y la parte práctica. Lo decisivo no es solo el tiempo total, sino la planificación con repasos espaciados.
¿Merece la pena estudiar el temario con un preparador?+
Un preparador aporta un plan de estudio ordenado, corrección de tus temas y esquemas, entrenamiento de la programación y la defensa oral, y un seguimiento continuo de tu progreso. No es imprescindible para todo el mundo, pero acelera la preparación, evita errores frecuentes y ayuda a llegar al examen con la práctica suficiente.
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